Ley 7/2022: obligaciones para residuos comerciales
La Ley 7/2022 sobre residuos y suelos contaminados para una economía circular fija nuevas obligaciones para comercios, hostelería, oficinas y otras actividades generadoras de residuos. Este artículo resume los puntos clave: separación en origen, trazabilidad documental, almacenamiento seguro, relación con gestores autorizados y requisitos del sector para operar con garantías legales en España.
La Ley 7/2022 refuerza el marco de responsabilidad de quienes generan residuos en actividades comerciales en España. Establece la jerarquía de gestión (prevenir, preparar para la reutilización, reciclar, valorizar y, por último, eliminar) y concreta deberes operativos: separar en origen, almacenar de forma segura, documentar cada movimiento y entregar los residuos a operadores autorizados según la normativa y las ordenanzas locales de su área. Cumplir no solo evita sanciones, también reduce costes ocultos y mejora el aprovechamiento de materiales.
Métodos de recolección y gestión: ¿qué exige la ley?
La separación por fracciones es el eje de la gestión. Para los residuos de carácter asimilable a urbanos en actividades comerciales, la ley y las ordenanzas exigen contenedores diferenciados (papel y cartón, envases, vidrio y biorresiduos, entre otros), evitando mezclar corrientes incompatibles o peligrosas. En residuos peligrosos (por ejemplo, disolventes, aerosoles o aceites), la obligación se intensifica: envases etiquetados, sistemas de contención adecuados y zonas de almacenamiento ventiladas y señalizadas, sin superar los límites temporales fijados por la normativa aplicable.
Entendiendo los Métodos de Recolección y Gestión de Residuos Comerciales implica trazar todo el itinerario del residuo. La empresa debe identificar cada flujo con su código LER, mantener un archivo cronológico y formalizar un contrato de tratamiento con un gestor autorizado. Cada traslado requiere documentación de identificación y, en su caso, notificaciones previas. Cuando los servicios municipales admiten residuos comerciales, deben respetarse sus condiciones de separación y horarios; si no, la entrega se realiza a través de recogidas dedicadas o puntos autorizados.
Maquinaria en la gestión: perspectivas clave
La elección de equipos condiciona el cumplimiento y la eficiencia. Compactadores, prensas, contenedores de gancho, cajas herméticas para biorresiduos y camiones de carga trasera o lateral conforman la base operativa. Perspectivas sobre la maquinaria utilizada en los servicios de gestión de residuos subrayan tres criterios: seguridad (marcado CE, protecciones, planes de mantenimiento), trazabilidad (básculas integradas, lectores de contenedores, registro de pesadas) y rendimiento (reducción de volumen, estanqueidad, facilidad de limpieza).
En interiores, prensas verticales, trituradores para confidencial y sistemas de preconcentración reducen transporte y riesgos. En exteriores, los contenedores deben ser resistentes, identificables por color/rotulación y compatibles con la flota de recogida local. La digitalización ayuda: sensores de llenado y rutas optimizadas disminuyen desbordes y emisiones, siempre respetando las ordenanzas de su municipio. La ley no prescribe marcas o modelos, pero sí resultados: evitar mezclas, contener lixiviados, minimizar molestias y garantizar la seguridad del personal.
Sector de residuos comerciales: información esencial
El Sector de Gestión de Residuos Comerciales: Información Esencial gira en torno a actores con funciones definidas: productores (las propias empresas que generan residuos), transportistas, negociantes y agentes, y gestores (clasificación, tratamiento, valorización o eliminación). Todos deben estar autorizados o registrados cuando procede, y operar con documentación verificable. Para el productor comercial, las obligaciones nucleares son: prevenir la generación, separar en origen, entregar a operadores autorizados, mantener el archivo cronológico y presentar, cuando aplique, declaraciones anuales mediante los sistemas electrónicos establecidos por la administración competente.
El almacenamiento previo debe dimensionarse a los ritmos reales de generación, en superficies impermeables cuando haya riesgo de derrames, con cubetos o bandejas para líquidos y señalización visible. La formación del personal es esencial para reducir impropios y accidentes, y conviene designar responsables internos de residuos para coordinar proveedores, auditorías y mejoras. La trazabilidad documental y los controles internos son la defensa frente a no conformidades. La ley contempla un régimen sancionador graduado por gravedad, por lo que documentar, medir y corregir es tan importante como separar y recoger.
Conclusión Cumplir con la Ley 7/2022 en residuos comerciales exige integrar la jerarquía de residuos en la operativa diaria: separar correctamente, elegir equipos adecuados, asegurar la trazabilidad y trabajar con operadores autorizados. La coordinación con los servicios locales y la actualización documental continua sostienen el cumplimiento, mejoran la eficiencia y orientan a las empresas hacia una economía más circular y transparente.